Una tarde aburrida en el polideportivo se puede convertir en una intersantísma quedada entre hombres de fútbol.
Currito: ¿Dónde vas Palermo?
Palermo: A una asamblea donde se reúnen grandes hombres del fútbol y yo no puedo faltar. ¡Vente!
Currito: ¿Dónde es?
Palermo: En la nueva sede del Écija F.S.
Currito: Pero si allí no vamos a caber ni entrando de uno en uno…
Palermo: Calla, que ya ha empezado.
Ecijanito: Buenas tardes, bienvenidos a la asamblea general del fútbol ecijano. Hoy tomaremos grandes decisiones o no, por el bien de nuestra localidad.
Palermo: ¿Cómo cuales?
Currito: ¿Pero del Écija Balompié?
Ecijanito: De todos, y de todo tipo. La primera será buscar dos entrenadores.
Palermo: Iré al curso de entrenador, a ver quién quiere.
Ecijanito: Así me gusta Palermo, con iniciativas.
Currito: ¿Y que jugadores van a seguir?
Ecijanito: A ver Palermo, asómate a la mesita esa y en el cajón tiene que haber una agenda.
Palermo: ¿Y a quién llamo?
Ecijanito: A nadie. La coges y la tiras a la papelera que esa era donde Juan Carlos anotaba sus cosas y na mas que hay jugadores caros.
Currito: Entonces, ¿a quién vamos a fichar?
Ecijanito: Vamos a hacer igual que en la cantera.
Palermo: ¿Desbaratarla?
Ecijanito: No hombre, una captación de jugadores, pero en esta ocasión será a coste cero.
Currito: ¿Y en qué nos basaremos para seleccionar a los futbolistas?
Ecijanito: Muy fácil. Apuntamos sus nombres en unos cartelitos. Los doblamos en tres dobleces y lo metemos en una fiambrera transparente… y vamos sacando al azar.
Palermo: Mientras tanto vamos buscando comprador.
Ecijanito: Ya que estamos aquí vamos a elegir presidente del furbito. Currito, ¿tú quieres ser?
Currito: ¿Yo?, creo que no voy a estar preparado para ello. Yo pondría al Schuster.
Ecijanito: Ea po este mismo. Oye Palermo, ve preparando un escrito de dimisión presidencial, pero que sea de color celeste… por si acaso.